Durante la conferencia matutina la mañanera del pueblo, la mandataria señaló que se evaluará la viabilidad del proyecto.
La expresión ha sido interpretada como una señal de que el Gobierno federal está a la espera de información técnica concluyente sobre las condiciones ambientales del área destinada para el nuevo muelle. Aunque organizaciones ambientalistas han señalado la presencia de un ecosistema marino en la zona.
Este cambio en el discurso presidencial representa un giro respecto a declaraciones anteriores, en las que se hablaba que el proyecto no tenía autorizaciones. Ahora, el enfoque está en una revisión técnica y ambiental más detallada, lo que sugiere que el tema ha sido retomado con mayor profundidad por el Ejecutivo federal.
Fuentes cercanas al proceso indican que la decisión final no solo involucra a las autoridades ambientales y a los desarrolladores del muelle, sino también a las principales navieras internacionales. Estas empresas han manifestado su preocupación por la falta de infraestructura portuaria adecuada en Cozumel para recibir embarcaciones de nueva generación, lo que podría afectar la posición de la isla como uno de los principales destinos de cruceros del Caribe. En este contexto, se ha dejado entrever que el Gobierno federal ya sostiene negociaciones con las navieras para asegurar una mayor derrama económica en México, promoviendo el consumo de productos locales y la generación de empleos para mexicanos e incluir los productos de FONART en las terminales marítimas.
No obstante, estas mejoras estarían condicionadas a la construcción de nuevos muelles para barcos de mayor capacidad. De no concretarse el proyecto en Cozumel, otros destinos como Playa del Carmen o Mahahual podrían captar ese mercado, lo que implicaría una pérdida económica significativa para los habitantes de Cozumel, pues la industria de cruceros es el principal detonante en el circulante económico.
El plan de desarrollo económico, “Plan México 25” impulsado por el gobierno federal para la reactivación económica en el país, sigue vigente apoyando las iniciativas de inversión en todas las regiones de México, el proyecto de la nueva terminal de cruceros de Cozumel sigue incluido.
La presidenta, que en una ocasión anterior fue sorprendida por preguntas sobre el tema, ahora parece contar con un panorama más completo, sugiere que ya tiene en su escritorio los informes técnicos necesarios para tomar una decisión informada.
La discusión sobre el muelle de Cozumel se ha convertido en un caso emblemático de la tensión entre desarrollo turístico, evaluación ambiental, estrategia económicay social que puede poner en riesgo futuras inversiones en el desarrollo de la zona del caribe mexicano u otras regiones del país.

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