El cuento del voto ya no pega en Cozumel y eso lo vamos a ver hoy PUNTO x PUNTO:
Punto uno
En Cozumel todo se sabe y se comenta. Aquí una barda recién pintada, una visita inesperada o un regalo que llega sin fecha en el calendario despierta más sospechas que aplausos. La isla es chica y la memoria es larga. Por eso sorprende tan poco ver el desfile de caras conocidas que de pronto recuerdan el camino a las colonias.
Punto dos
Ya están de vuelta las y los mismos que pidieron el voto hace años y no regresaron. Hoy tocan puertas con la sonrisa ensayada, traen despensas y promesas envueltas en papel de regalo. Juran que lo hacen por amor a la isla y que el gasto sale del bolsillo por puro cariño. El guión se repite y ya nadie se lo cree.
Punto tres
Lo que hoy se entrega como detalle mañana se cobra para la urna electoral. No es malicia, es experiencia. Cuando un@ polític@ aparece solo en temporada de hambre electoral la gente ya sabe leer entre líneas. Abrir la puerta es fácil, olvidar el abandono de ayer es otra historia. La dignidad no cabe en una bolsa de mandado.
Punto cuatro
Los que vienen de fuera llegan con la receta vieja. Creen que un desayuno o reunión casera forzada alcanzan para comprar voluntades. Se equivocan. En la isla se conoce el historial de cada quien, quién cumplió y quién desapareció. Aquí el chisme es rápido, pero la cuenta de los favores incumplidos es más rápida todavía.
Punto cinco
No son tiempos de campaña y la gente lo tiene claro. Aunque lo fueran, Cozumel ya aprendió a distinguir entre el gesto y la estrategia. Esta vez les va a costar más caro el teatro. Que lo piensen dos veces antes de bajar del ferry con las mismas mañas, porque en esta isla ya nadie se deja dar atole con el dedo.
Nos vemos en la próxima edición de PUNTO x PUNTO. Soy Karina Contreras, síguenos en nuestras redes, dale like y comparte.

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