EL CONEJO PROMETIÓ 50, NO AMARRÓ NI UNA…SE LE SALEN DEL CORRAL; EVIDENCIAN FALTA DE TRANSPARENCIA, PERO SOBRE TODO DE LIDERAZGO.
La asamblea del Sindicato “Adolfo López Mateos” que aglutina a los taxistas en Cozumel, se realizó con alrededor de 500 o más socios el fin de semana. Hubo micrófono, lista, discursos y la expectativa de que por fin se destrabara el tema de las 50 placas que, según socios, llevan más de un año en la congeladora como compromiso pendiente. Pero como dice el dicho, “mucho ruido y pocas nueces”. El líder del gremio ruletero, Jorge Basto Estrella, llegó con la idea de salir fortalecido, y terminó saliendo hasta sin sombrero. No logró que se aprobaran las nuevas placas, y el golpe no fue menor, pues dejó al descubierto una inconformidad que ya venía cocinándose a fuego lento entre socios y martillos. ¿Habrá perdido su pata de la suerte? Veamos, porque esto al parecer apenas es la puntita…¡de la zanahoria!
No es un tema menor. Desde meses atrás, el propio sindicato ha reconocido que existen decenas de concesiones pendientes de regularización, incluso con unidades operando bajo permisos provisionales en espera de placas oficiales, situación que ha generado incertidumbre entre trabajadores del volante que llevan años esperando su turno.
Y cuando la base ve que se anuncian nuevas placas sin resolver primero las ya comprometidas, el enojo se vuelve gasolina. Porque en el gremio la regla no escrita es clara, primero los de casa, nunca los recomendados. Pero se quiso hacer historia por vez primera al pasarse por alto la voz y voto de la máxima autoridad de un sindicato que es su asamblea, y ahí están los resultados. Y que coste que dicen que “se le aviso al señor Secretario de los taxistas”, pero como muchas otras cosas desde que asumió, le valieron cacahuate y se confió. ¡Tómala!
Los inconformes lo dijeron sin rodeos, hay cerca de 150 preaprobadas (rojos) circulando sin concesión formal, y todavía pretendían sumar otras 50 sin supervisión ni claridad en el orden de beneficiarios. Ahí fue donde la asamblea se calentó. Algunos levantaron la voz con la vieja consigna sindical, “parejo o se rompe la baraja”. La exigencia fue directa, transparencia total y cero privilegios. Nada de brincarse a socios con décadas de antigüedad ni a martillos con más de 20-25 años esperando su oportunidad. ¡Pues oiga!
Y cuando la base se planta, no hay líder que aguante el jalón. Porque en una vez más en la grilla sindical, como en el dominó, cuando te cargan la mano te tumban la mesa. Basto Estrella quiso conducir la asamblea como en sus tiempos de gloria, cuando el gremio caminaba en bloque y la palabra del secretario general se acataba sin chistar. Pero los tiempos cambiaron. Hoy los socios ya no se quedan callados, y menos cuando sienten que el pastel se reparte entre unos cuantos. “Y se llevan hasta las migajas”, refutaron los inconformes.
El resultado fue un revés claro. La asamblea no salió como la directiva esperaba y, peor aún para el “Conejo”, se acordó integrar una comisión de socios inconformes para definir la secuencia de beneficiarios. En otras palabras, el control del tablero dejó de estar en manos del dirigente. Y cuando eso pasa, el mensaje es contundente, la base empieza a tomar el volante. ¿Quién le pone el cascabel al gato, digo al conejo, o a la perrada? Parece que nadie los tiene puestos para contravenir a los “inconformes, rebeldes, revoltosos y del otro bando (Planilla)” como son tachados tímidamente desde adentro. La realidad parece ser otra. También los que llevaron al “rabit” a su cargo, están inconformes. ¡Gulp!
Dicen que “cuando el río suena, agua lleva”, y en el sindicato el murmullo ya es grito. Los ruleteros trabajadores están levantando la voz y, por ahora, buscan que sea por las buenas. Pero también hay memoria. Hay historias dentro del gremio que recuerdan que los chafiretes no se quedan de brazos cruzados cuando sienten que les quieren ver la cara. La presión ya no es silenciosa, es abierta y directa. Solo es cosa de definir si es “temporada de patos…o del conejo.”
Y es que el “Conejo” Basto, que hoy encabeza por tercera ocasión el sindicato, parece estar enfrentando la factura del tiempo. No son los mismos tres mosqueteros de hace dos décadas. Hoy el gremio es más grande, más exigente y menos dispuesto a aceptar decisiones cerradas. El liderazgo que antes se imponía ahora tiene que convencer, y ahí es donde empiezan las grietas. Porque la falla del grupo termina siendo la falla del líder. ¿O no?
La asamblea dejó algo claro, la cabeza del sindicato ya no está firme. Pende de un hilo que se estira con cada reclamo. Y si no hay claridad en las placas, en los turnos y en los compromisos, el descontento puede crecer. Porque en el mundo ruletero hay una máxima que no falla y se la están aplicando a don Jorge Basto Estrella, “el que no escucha a su gente, termina manejando solo”. Y hoy, al “Conejo”, el volante ya se le empieza a mover.
Tiempo al tiempo o ya veremos dijo el ciego. Y este es solo uno de los muchos temas que se ventilaron en la asamblea porque se habla de charolazo de casi 4 millones para las nuevas concesiones; ingresos por playas, sin transparencia y menos informe detallado; cuentas y procedimientos desde que se asumió la nueva directiva; señalamientos y acusaciones al interior; y muuuucho más ue dará para hacerle su serie completa a don “Roger Rabit” o desenlazar como “Rosa de Guadalupe” con puro mártir. Ya le contaré poco a poco, porque al parecer pruebas hay…y muchas. Es cosa de dejar caer el filo y rodarán ¡cabezas, patas y colas!
Nos leemos en la siguiente entrega de LA GRILLOTINA, mientras tanto opine, dele like, y comparta.

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